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2006 Edición

En medio de un período de actividad ciclónica

Dr. José Rubiera.

Septiembre 1919

La actividad ciclónica en el área del Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México no siempre es la misma. Existen períodos de actividad que están asociados a una escala multi-decadal, de una duración de 20 a 30 años, algunos incluso más largos, en los cuales se presentan años de gran actividad ciclónica, que alternan con períodos de años de poca actividad. Como ejemplo, podemos apreciar que el pasado siglo XX comenzó con un período de relativa tranquilidad al que siguió el largo período de gran actividad ciclónica entre los años 20 y 60. Se destaca la célebre temporada de 1933, que fue la record hasta el 2005, con 21 Tormentas tropicales y Huracanes. Sin embargo, desde los años 60 disminuyó la actividad hasta llegar a un período de tranquilidad que duró hasta 1995.

Comenzó entonces un período de excepcional actividad ciclónica que todavía perdura. Lo excepcional viene dado por el hecho de que los 10 años transcurridos de 1995 al 2004 ha sido el período de 10 años más activos jamás conocido, con más del doble de Tormentas Tropicales y Huracanes y unas 2.5 veces la cantidad de huracanes de gran intensidad que cualquier otro período de 10 años conocido. En estos 11 años Cuba ha sido azotada por 8 huracanes, alguno de ellos de gran intensidad. Mención aparte se merece la pasada temporada ciclónica del 2005, la más intensa registrada en la historia con un nuevo record con 27 tormentas tropicales y huracanes. Fue excepcional que tres huracanes alcanzaran la Categoría 5 en la misma temporada, algo nunca visto antes, entre ellos, el huracán "Wilma", el más intenso conocido en el área del Atlántico.

Wilma 2005

¿Por qué ocurren de manera alternante períodos de poca y gran actividad ciclónica? ¿Tiene esto que ver con el llamado Cambio Climático? Según las últimas investigaciones, los períodos de poca y gran actividad ciclónica en el Atlántico tienen su origen en cambios multi-decadales que se observan en la llamada circulación termohalina en las aguas del Atlántico Norte. Este sistema circulatorio es parte del que enlaza a todos los océanos del Mundo. En el Atlántico mueve las aguas desde el Caribe hacia el Norte hasta la zona al Este de Groenlandia, donde se hunde y se mueve en profundidad hacia el Sur, rumbo a otros océanos del planeta.

Los cambios que ocurren en la temperatura y salinidad de esta corriente son semi-cíclicos, con períodos entre 20 y 30 años. El agua cálida de esta corriente produce condiciones para una mayor actividad ciclónica y huracanes más intensos, como ocurre ahora, mientras que cuando esta corriente está más fría, hay una disminución de la actividad ciclónica, como ocurrió en los años 70, 80 y hasta mediados de los 90.

Estos cambios están asociados a una concatenación de eventos. Estando establecida una corriente con agua cálida y de mayor salinidad durante varios años, se va produciendo un exceso de precipitaciones. Entonces se va produciendo gradualmente una disminución en la salinidad en el Norte del Atlántico y una disminución en la temperatura de las aguas, conducente a un período de poca actividad ciclónica. Sin embargo, después de varios años, la lluvia vuelve a disminuir y la salinidad y la temperatura oceánica vuelven a incrementarse, lo que conduce nuevamente a condiciones propicias a una mayor cantidad e intensidad de los ciclones tropicales.

La vinculación de este proceso con la actividad ciclónica en el Atlántico ha sido observado de forma recurrente en el pasado y no está asociado al Cambio Climático, aunque parece evidente que cualquier incremento futuro en la temperatura del planeta pudiera llevar a que ocurran huracanes más intensos y lluviosos.

En la gran actividad ciclónica de últimas temporadas en el Atlántico también han coincidido, junto a las altas temperaturas en el mar, elementos como poco cambio en la velocidad y dirección de los vientos en altura, la ausencia de un evento "El Niño", y una menor influencia de polvo del Sahara o masas de aire seco provenientes de Africa.

Desde el punto de vista práctico lo más importante es, conociendo que seguimos inmersos en un período de gran actividad ciclónica y que en nuestra área hay factores que pueden continuar originando huracanes intensos, continuar preparándonos, cada vez más, para enfrentarlos y disminuir al máximo sus efectos perniciosos, y eso es lo que haremos.

Preparados estamos, como ningún otro País. Estos últimos años de gran actividad ciclónica lo han demostrado.